Tras la ratificación del Senado del proyecto de ley para aumentar el  techo de la deuda en Estados Unidos y reducir el gasto en la próxima década, todavía hay cuestiones que siguen sin respuesta. Peter Fisher, responsable de gestión de carteras de renta fija de BlackRock admite que la posible rebaja de calificación, fechas de los recortes de déficit y el impacto en la confianza familiar y empresarial son preguntas que todavía no tienen respuesta.

Después de la ratificación del Senado estadounidense del proyecto de ley para aumentar el techo de la deuda y reducir el gasto durante la próxima década, Peter Fisher, responsable de gestión de carteras de renta fija en BlackRock, publicó el informe adjunto destacando las cuestiones importantes que siguen sin respuesta, como el actual riesgo de una rebaja de la calificación de la deuda estadounidense, el tipo y la fecha de los recortes, así como su impacto en la confianza de las familias y de las empresas.


La crisis de techo de deuda llegó a su fina cuando el congreso acordó incrementar el límite de gastos y reducir el déficit en la próxima década. Puntos que son “tremendamente positivos si se habla de reducir el riesgo de default de la economía estadounidense o de un necesidad de priorizar los pagos”, reconoce Peter R. Fisher, responsable de gestión de carteras de renta fija de BlackRock. Este experto asegura que “a pesar de que estas acciones han reducido la posibilidad de rebaja por parte de las agencias de rating, el riesgo todavía no es cero”.

Las incertidumbres importantes todavía persisten

Cuando se hizo evidente la necesidad de un acuerdo, tuvo lugar un rally inminente. Un comportamiento que, en gran medida, se ha invertido. Hay algunas razones para ello:

-Riesgo permanente de rebaja de calificación. Todavía hay riesgo de que una o más agencias de rating rebajen la calificación crediticia de la economía estadounidense. Las agencias han admitido estar preocupadas porque Estados Unidos no sea capaz de reducir el gasto y/o aumentar los ingresos para reducir la trayectoria de aumento de deuda del país.

-Composición y calendario del recorte. A pesar de que el techo de deuda se incrementará y los Estados Unidos no caerán en quiebra (default), las incertidumbres políticas y la falta de confianza en el proceso siguen. Ambiguedades que incluyen la composición y el calendario de reducción del gasto – que tendrá un efecto directo sobre el PIB- y las acciones del comité encargado de identificar recortes adicionales.

- Mercado de la vivienda y confianza empresarial. Adicionalmente, hay incertidumbre acerca del impacto que tendrá todo esto sobre el mercado de la vivienda y la confianza empresarial. ¿Mostrarán los inversores alguna señal de confianza o las noticias sobre el techo del gasto harán que disminuya la confianza?

El crecimiento económico seguirá siendo débil

Si se habla de la economía estadounidense, este experto cree que la primera revisión drástica del PIB del primer trimestre es más significativo que los recientes debates en Washington D.C. Con la debilidad de la economía estadounidense aparentemente incrementándose, las decisiones de consumo y de inversión están incrementando los riesgos. El dato del segundo trimestre de PIB real publicado el pasado 27 de julio de 1.3% - tras varias revisiones a la baja – deja claro que la recuperación económica es débil.

La evolución del PIB de EEUU muestra la debilidad de la economía


Fuente: Bloomberg, Instituto de Análisis Económico. Datos a 2 de agosto de 2011

Implicaciones de una posible rebaja de rating

El experto de BlacRock reconoce que si Estados Unidos pierde la triple A , esto no será causa de un incremento del riesgo crediticio en el mundo, sino que será un reflejo de la visión que tiene la agencia sobre los riesgos que todos conocemos. Las agencias de rating anuncian unas opiniones bastadas en hechos. Uno de los efectos más inmediatos con los que se podría encontrar la economía estadounidense “es la señal de que todo tipo de inversor reexaminaría su apetito por el riesgo”.