El ministro de Fomento, José Blanco, reconoció hoy que el problema del paro, que ya supera los cuatro millones de desempleados, es "muy preocupante" y constituye el "principal desafío que tiene el Gobierno". Blanco afirmó que el Ejecutivo tiene que "hacer frente" a la situación y volver a recuperar la actividad económica para reducir las cifras del desempleo.
Así, reconoció que, si España era el país que más empleo creaba de la UE en 2004, ahora es "el que más destruye", aunque, matizó, "en un momento en el que se está perdiendo empleo en todo el mundo".

En este sentido, el ministro de Fomento puso énfasis en que la mayoría de los gobiernos se está encontrando con las mismas dificultades y defendió que muchos, como EE.UU. o Alemania, al igual que el Ejecutivo español, "van cambiando sus previsiones y políticas".

EL PROBLEMA DE ESPAÑA NO ES SINGULAR


Además, Blanco afirmó que el problema de España "no es singular", aunque cuenta con "una gravedad añadida", que es la coincidencia de la crisis financiera con el estallido de la burbuja inmobiliaria. A su juicio, ello explica que se esté destruyendo "mucho empleo sobre todo en las zonas donde la burbuja era más intensa, en la costa".

En este punto, el ministro de Fomento cargó las tintas contra el PP y dijo que el partido liderado por Mariano Rajoy "no puede dar lecciones" al haber "inspirado" un modelo de crecimiento económico que alimentó la burbuja inmobiliaria.

"Teníamos un crecimiento irreal y lo habíamos sustentado en la especulación", añadió para sentenciar que el Gobierno tiene ahora la tarea de "observar para no volver a incidir y no volver a cometer errores que llevaron a esta situación".