El presidente de la Reserva Federal (Fed) de Dallas, Richard Fisher, ha indicado que la debilidad del dólar ha contribuido a las presiones inflacionistas y ha creado una carga para el crecimiento de la economía. "Estamos siendo testigos de una retroalimentación negativa", señalaba Fisher quien piensa que "un dólar débil puede generar más presiones inflacionistas que a su vez conducen a un dólar débil, y se estanca la actividad económica".