Rudiger Grube, que se convertirá en el único presidente del consorcio aeronáutico europeo EADS, propietario de Airbus, respalda la idea de las acciones de oro en la compañía, al igual que su consejero delegado, Louis Gallois. Grube considera que es una cuestión de proteger al grupo frente a una oferta hostil y que es legítima, "teniendo en cuenta la contribución de EADS a la soberanía y seguridad de Europa". En una entrevista con el diario financiero Les Echos, Grube ha recordado que "muchas compañías aeroespaciales cuentan con protección de este tipo'.