El presidente de Alemania, Christian Wulff, ha presentado este viernes su dimisión por posible corrupción.

El presidente de Alemania ha decidido abandonar su cargo un día después de que la Fiscalía de Hannover solicitara el levantamiento de su inmunidad para que pudiera ser investigado por delitos de corrupción supuestamente cometidos cuando gobernaba Baja Sajonia. Wukff está siendo investigado por posible tráfico de influencias durante su etapa de primer ministro regional, en la que podría haber aceptado un crédito privado con unas condiciones muy ventajosas de empresarios amigos por medio millón de euros y, con el cual, adquirió una casa unifamiliar.

Wulff se ha disculpado ante su dimisión declarando que, "a causa de que como presidente no cuento con la confianza de la mayoría de los alemanes, no me es posible realizar las tareas de presidente de cara al interior y al exterior como requiere el cargo", ha asegurado en su comparecencia, en la que también ha admitido que ha cometido "errores", pero que "nada tiene que ocultar".

La canciller alemana Angela Merkel ha decidido aplazar la reunión que tenía prevista para hoy con el primer ministro italiano Mario Monti en Roma tras conocerse la dimisión de Wulff.

Merkel mostró su "profundo pesar" por la decisión de Christian Wulff. Los partidos gobernantes se acercará a la oposición en breve con el objetivo de presentar un "candidato común" para suceder a Wulff, según adelantó la canciller a los periodistas hoy en Berlín.