Oro marcó un nuevo récord al subir por encima de los 1.890 dólares en Londres y Nueva York debido a la preocupación por la desaceleración del crecimiento económico y la crisis de la deuda impulsado.

La canciller alemana, Angela Merkel, intentó cerrar la puerta a un acuerdo común sobre la creación de eurobonos para resolver la crisis de la deuda, diciendo que no va a dejar que los mercados financieros dicten la política. Mientras, la Reserva Federal mantiene su simposio anual en Jackson Hole, Wyoming, en medio de especulaciones acerca de que podría ser una señal de una tercera ronda de compras de activos para impulsar la recuperación vacilante.

La onza de oro para entrega inmediata sube un 2.3%, a 1,894.80 dólares. El oro para entrega en diciembre subía un 1,8% a 1,885.90 dólares la onza en el Comex de Nueva York después de tocar un récord de 1,898.60.