Después de que ayer el mercado americano cerrara batiendo los máximos históricos del Dow Jones y el S&P 500, hoy los inversores muestran dudas. Los futuros vienen en color mixto, con el Nasdaq cayendo un 0,15%, mientras que DJ suma un 0,22% y el S&P un 0,07%. El tecnológico se desmarca a la baja del resto por las caídas de gigantes como HP, Microsoft e Intel. En el mercado de divisas, el euro-dólar supera los 1,31 dólares y, en el de materias primas, el barril de West Texas cae a 94,56 dólares.

Ayer, por fin, el S&P 500 pudo con sus máximos históricos. El índice estadounidense avanzó un 1,22% para cerrar en 1.587 puntos. También el Dow Jones marcó nuevos máximos históricos al alcanzar los 14.802 puntos. Sin embargo, hoy el apetito comprador, como está sucediendo en Europa, se calma. De hecho, los inversores llevan a terreno negativo en la pre-apertura al Nasdaq. El selectivo tecnológico cae arrastrado por las pérdidas de valores como HP (5,02%), Microsoft (2,91%) e Intel (2,29%). La alarma ha cundido entre los inversores de estas compañías tras conocerse la noticia de que las ventas de PC cayeron un 14% el trimestre pasado en todo el mundo.
Además, recordemos que a HP se le junta este problema con la incertidumbre interna, luego que la semana pasada el presidente de su consejo administrativo Ray Lane, dimitiera.

Otro de los valores más penalizados de la pre-apertura es Yum Brands. La compañía cede un 2,62% después de revelar que sus ventas en tiendas en China cayeron en marzo en medio de un escándalo de seguridad alimentaria en curso.

Toyota sube en las operaciones electrónicas, a pesar de que la compañía retirara 1,7 millones de vehículos debido a defectos en los airbag. Honda también reconoció la retirada de 1,1 millones de vehículos con problemas de airbag. Takata Corp, el proveedor de estos airbags defectuosos cerró con una caída del 9% en Tokio.

En el lado macro, hoy el mercado está muy pendiente del dato de peticiones semanales de ayuda al desempleo

Los mercados europeos suben con el apoyo de los máximos en Wall Street, y también animados por las alzas que no cesan de los mercados asiáticos.