El ministro alemán de Finanzas, Peer Steinbrück, defiende la fortaleza del euro, pese a las dificultades que afrontan los exportadores y las perspectivas de crecimiento más débiles, en una entrevista con el diario económico Handelsblatt este martes. A su juicio, "nadie puede tener interés en un euro débil", mientras la divisa europea roza la cota histórica de 1,50 dólares y varios sectores claves de la economía alemana expresan su inquietud por sus ventas al exterior.
Según Steinbrück, "a lo largo de los últimos meses, la economía alemana ha contribuido mucho a la subida del euro". El lunes, el secretario de Estado de Economía, Walther Otremba, advirtió que la cotización de la moneda europea podría forzar a Alemania a revisar sus previsiones de crecimiento. Este martes, el ministro ha replicado que es demasiado pronto para dar indicaciones concretas, excluyendo la posibilidad de revisar nuevamente sus previsiones a la baja para 2008 antes de finales de enero próximo. Steinbrück ha rehusado ser alarmista, aunque ha admitido que 'las perspectivas de crecimiento se han oscurecido'. 'La crisis financiera estadounidense, que está lejos de ser superada y puede contaminar otros mercados financieros, es en parte responsable. Además hay que agregar el precio del petróleo, aunque su efecto sobre los precios puede ser compensado parcialmente por la cotización elevada del euro. En definitiva, el euro sube cada vez más rápido de lo previsto', explica Steinbrück al Handelsblatt. El gobierno alemán estima para este año un crecimiento de 2,4% del producto interno bruto (PIB), tras 2,9% en 2006, así como otro aumento de 2% en 2008