Las ventas de automóviles nuevos y usados en Rusia se desplomaron un 55% en el primer semestre del año, con 743.000 unidades, y podrían cerrar 2009 con un fuerte retroceso de entre el 50% y el 60% (entre 1,3 y 1,6 millones de unidades) si el Gobierno no toma medidas urgentes, según las estimaciones de PricewaterhouseCoopers (PwC). Algunas previsiones apuntaban a que Rusia podría situarse este año como primer mercado automovilístico de Europa, pero las ventas de coches en el país están sufriendo uno de los peores ejercicios de su historia. El volumen de negocio cayó un 62% hasta junio, con 12.800 millones de dólares (9.000 millones de euros al cambio actual).