La Bolsa de Nueva York cayó el viernes, afectada por la primera contracción del mercado laboral estadounidense en cuatro años, que inquieta a los inversores sobre la salud de la economía. El índice Dow Jones bajó 1,87% hasta los 13.113 puntos, mientras que el Nasdaq perdió 1,86%. este lunes partirá desde los 2.565 puntos.
El índice ampliado Standard and Poor's 500 perdió por su parte 1,69% (-25,00 puntos) a 1.453,55 puntos. La jornada comenzó con un shock para los inversores: la primera vez que se registra una pérdida de empleos desde agosto de 2003. Contrariamente a las previsiones, la economía estadounidense suprimió 4.000 empleos en agosto, contra 68.000 puestos creados en julio. Además, los datos de los meses anteriores fueron revisados a la baja, con 68.000 contrataciones en julio (en lugar de 92.000 anunciadas antes) y 69.000 en junio (contra 126.000). Esas cifras, consideradas representativas de la salud del mercado laboral y de la economía en general, eran particularmene esperadas por los inversores, que intentan hacerse una idea del impacto sobre la economía de la turbulencia bursátil que se produjo en agosto, desencadenada por la crisis del sector de préstamos hipotecarios a riesgo ('subprime'). Agregando al pesimismo ambiente, el ex presidente de la Fed Alan Greenspan declaró que la situación de los mercados financieros le recuerda la que reinaba antes de las crisis bursátiles de 1987 o de 1998. Esta mala noticia en el frente del empleo reforzó la perspectiva de una eventual reducción de la tasa directriz de la Reserva Federal, actualmente en 5,25%. El mercado obligatorio subía netamente, como consecuencia de la huida de los inversores de los valores de riesgo, hacia un mercado más seguro. Las tasas obligatorias, que evolucionan en sentido inverso al precio de los títulos, registraron una fuerte baja. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajó a 4,368% contra 4,500% en la noche del jueves y el de los títulos a 30 años a 4,693% contra 4,790%.