La Bolsa de Seúl ha cerrado con una fuerte pérdida, que la ha llevado a situarse por debajo de los 1.900 puntos por primera vez en dos meses, presionada por la masiva venta de inversores extranjeros en una jornada con falta de incentivos. El índice Kospi del mercado surcoreano ha caído 32,73 puntos (1,70%) y ha cerrado en las 1.893,47 unidades, mientras que el índice de valores tecnológicos Kosdaq ha cedido 4,50 puntos hasta los 750,79 puntos. La rebaja ha sido generalizada en la mayoría de los sectores y las electrónicas y las empresas bancarias bajaron un 3,30% y un 2,58%, respectivamente.