La inflación interanual británica se mantuvo en julio en el 1,8%, por encima de las previsiones de los analistas, según las cifras publicadas hoy por la Oficina Nacional de Estadística (ONS). El IPC sigue en su menor nivel desde septiembre de 2007 y por debajo del objetivo del Banco de Inglaterra, del 2%, pero se situó por delante de las expectativas y muy por encima de las mayores economías comunitarias.


Las rúbricas que impulsaron el indicador al alza fueron ocio y cultura, especialmente los precios de juegos de ordenador, DVD y CDs. También subieron los precios de muebles, ropa, mientras que se registró un descenso de alimentos y bebidas no alcohólicas.