El Ibex35 cede un 2.5% y despide los 8300 puntos. Lo hace apenas media hora antes de cerrar la sesión. Los expertos reconocen que, si se confirma al cierre la pérdida de los 8300 puntos, entraría en vigor un escenario correctivo que tendría como siguiente objetivo los 8246 enteros. En el mercado de deuda, la prima de riesgo en los 363 puntos básicos con un euro que desciende hasta los 1.2887 dólares.

A pesar de que parecía que la sesión no iba a ser tan sangrante como la de ayer, parece que la incertidumbre en torno a Chipre vuelve a elevar la desconfianza en la renta variable del viejo continente. Tanto es así que el Ibex35 se deja más del 2.5% y tantea los 8300 puntos al cierre de la sesión. Los expertos reconocen que la pérdida de este nivel en precios de cierre daría un mayor momento negativo al precio con siguiente parada "en los 8246 puntos", explica Luis Francisco Ruiz, director de análisis de Estrategias de inversión donde "tiene el siguiente nivel de soporte". 
 
Todas las miradas sobre Chipre. Las últimas informaciones apuntan a que la Unión Europea tumbará el plan del país, de evitar el gravámen de los depósitos de menos de 20.000 euros, si éste no consigue los 5800 millones que se le exigen para recibir el rescate. Y es  que el gobierno chipriota sigue sin conseguir los apoyos necesarios "para sacar adelante el polémico rescate europeo por el rechazo frontal del resto de formaciones a la quita a los ahorradores incluida en el plan de ayuda. Ante las dificultades que afronta el Ejecutivo, el presidente Nikos Anastasiadis ya ha anunciado que seguirá mañana, jueves, con la intensa ronda de contactos que está llevando a cabo con los partidos para intentar llegar a un acuerdo. Mientras, los ciudadanos se han vuelto a concentrar ante la puerta del Parlamento en protesta por la quita a sus ahorros portando banderas chipriotas, rusas y, en apoyo a los países del sur, algunas enseñas españolas". 

Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG reconoce que  este evento "no sólo no representa un riesgo sistémico, sino que su eventual salida de la Eurozona no pondría en absoluto en cuestión la continuidad de la moneda única (particularidad que no ofrece ningún otro país miembro)".  El mercado, prosigue, no quiere "que se desvirtúe el espíritu de la futurible Unión Bancaria, que gira en torno a tres puntos principales: un regulador único, con un fondo de resolución ordenado a nivel europeo, la existencia de un procedimiento de recapitalización directa de bancos al margen de los Estados, y la aprobación de un Fondo de Garantía de Depósitos comunitario, que hiciese que un Euro depositado en un banco austriaco ofreciese la misma seguridad que otro depositado en un banco griego"-. 





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