El selectivo español reduce los descensos en la media sesión pero se mantiene en el nivel de los 9.800 puntos, solo con Siemens Gamesa registrando ganancias. Sin embargo, se queda algo rezagado frente al resto de principales bolsas europeas, que también caen tras el desplome de Wall Street y Asia, mientras que el euro vuelve a cambiarse a 1,24 dólares. Y, de fondo, un importante incremento de la volatilidad.

El Ibex 35 cae un 2,11% hasta los 9.851,90 puntos, en la media sesión.

Solo un valor del indicador registra ganancias: Siemens Gamesa, que se eleva un 0,77%.

Por el contrario, las pérdidas las lidera Cellnex, que cae un 3,31%, por delante de Arcelormittaly  de ACS, que se dejan un 3,36% y un 3,10%, respectivamente.

En el Mercado Continuo, la mayor subida es la de Vértice 360 que avanza un 9,37%, mientras que el mayor descenso es el de Metrovacesa, que cae un 7,52% en su regreso al parqué.

La prima de riesgo de España se sitúa en los 74,90 puntos básicos, mientras que la rentabilidad del bono español baja al 1,431%.

El resto de principales bolsas europeas también mantiene los descensos en la media sesión. Fráncfort cae un 1,84%, París, un 1,93%; Londres, un 1,93%, y Milán, un 1,82%. El Euro Stoxx 50 cede un 1,98%.

Así, los mercados del Viejo continente reducen levemente las pérdidas que registraban en la apertura, tras los desplomes de Wall Street y Asia, por el temor a un alza más agresiva de los tipos de interés.

Así, en la sesión de ayer el Dow Jones registró la mayor caída en puntos de toda su historia, con un retroceso de 1.175,21 unidades o un 4,60% hasta 24.345,75 puntos. El S&P 500 perdió un 4,1% y el tecnológico Nasdaq, un 3,8%.

El desplome de Wall Street se ha extendido a las bolsas asiáticas. El Nikkei ha cerrado la sesión del martes con una caída del 4,73%, tras el batacazo de Wall Street, que disparó el precio del yen frente al dólar.

El director de análisis de MG Valores, Nicolás López, explica que “de igual forma que el mercado exagera hacia arriba los pánicos se pueden retroalimentar y acabar con un daño mayor del esperado. Todos sabíamos que esto iba a llegar. Especialmente viendo la subida de la bolsa americana. Una corrección del 10% o de ese estilo. Lo que pasa es que en lugar de ser una corrección tranquila en dos días se ha realizado el movimiento. Esto es consecuencia de que como todo el mundo era consciente de que la bolsa tenía que corregir todo el mundo ha querido vender de golpe. Eso ha precipitado ese pequeño crash que hubo ayer en Nueva York y que hay que apechugar con él”.

Y “de fondo, un importante incremento de la volatilidad, con el VIX repuntando desde niveles inferiores al 15% hasta el 37%, máximos de agosto 2015. Por su parte, el bono americano a 10 años recortaba su rentabilidad de 2,84% a 2,7% y el euro se depreciaba hasta 1,238 dólares”, subrayan desde Renta 4.

En la media sesión, el euro avanza frente al dólar y se cambia a 1,240 billetes verdes.

El analista técnico independiente José Luis Cava explica que la tendencia del VIX a corto plazo sigue siendo alcista: superó la zona de 13,5 y lo más probable es que se dirija a los 21-22 con lo que es probable que todavía haya recorrido a la baja en los mercados. Ahora bien, “si compramos en retroceso, no es para incorporarnos a la tendencia alcista sino para vender en el rebote. Así que si el S&P500 cae a 2.665 puntos y el VIX llega a 22 y se da la vuelta, ahí podremos comprar”.

Desde Saxo Bank señalan que “es probable que el régimen de baja volatilidad haya muerto. El comportamiento de los precios observado en bolsa en los últimos quince meses no tenía precedentes y ahora, ante el riesgo de que se acelere bruscamente la inflación en EEUU, se ha desatado una ola de pánico vendedor potenciada por las ventas cuantitativas”.

Los analistas de Bankinter subrayan en su informe diario que hoy continuará la toma de beneficios consecuencia del cierre de Wall Street ayer y la evolución de las plazas asiáticas esta madrugada. “El mercado parece descontar que la subida de tipos en Estados Unidos podría ser más rápida de lo inicialmente previsto, hecho que añadiría presiones al BCE. Powell (Fed) debería decir algo constructivo/tranquilizador, pero pensamos que es pronto para que esté en condiciones para hacerlo y el mercado teme que Trump e inflación le presionen y ceda”, añaden.

Asimismo, consideran que se le debe seguir prestando atención a la evolución de la renta fija por la influencia que está teniendo en la renta variable. “En consecuencia, el saldo de la semana será negativo aunque es probable que el mercado se estabilice hacia jueves o viernes para que posteriormente (lunes o martes) entren los cazadores de gangas. Si Powell dice algo la estabilización vendrá enseguida, pero es improbable”.