El grupo bancario belga KBC concluyó 2009 con pérdidas por importe de 2.466 millones de euros, en línea con los 'números rojos' del año anterior, a pesar de que en el último trimestre del ejercicio ganó 304 millones de euros, frente a las pérdidas de 2.625 millones del mismo periodo de 2008. La entidad belga precisó que sus cuentas anuales reflejan el impacto negativo de cargas excepcionales por importe de 4.200 millones de euros relacionadas con la depreciación de instrumentos de inversión, así como con las comisiones abonadas por las garantías recibidas por su exposición a derivados de crédito.