El Gobierno polaco ha aprobado hoy el presupuesto para 2010, que contempla un déficit que superará los 13.000 millones de euros. Según el primer ministro, Donald Tusk, se trata de una previsión que responde a "los tiempos difíciles de la economía mundial y que busca ser responsable, prudente y factible". Las previsiones gubernamentales también prevén un crecimiento del PIB del 1,2% y una inflación en torno al 1%.