El secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña, ha asegurado que la devolución de 400 euros en el IRPF se mantendrá en 2009 y supondrá un ahorro para los ciudadanos de 5.400 millones de euros, frente a los 1.000 millones que hubieran supuesto deflactar este impuesto en relación al incremento de la inflación. Durante su comparecencia ante la Comisión de Presupuestos de la Cámara Baja, Ocaña señaló que no se subirá ningún impuesto en el próximo año, si bien la recaudación por IRPF aumentará un 6,7%. También crecerá la recaudación del IVA, un 4,8%, mientras que la de Sociedades se reducirá un 15,1%. De esta forma, los ingresos del Estado para el año próximo se reducirán un 11,1%, lo que según Ocaña, no constituye en absoluto una perspectiva "optimista".
El secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña, destacó que el Ejecutivo ha utilizado la política fiscal "hasta casi el límite" para inyectar una cantidad equivalente el 1% del PIB, en una serie de medidas fiscales "coyunturales" puestas en marcha hasta ahora por el Gobierno, que "intentan suavizar" el impacto de la crisis en los sectores y ciudadanos más afectados, como la deducción de 400 euros en el IRPF. Asimismo, valoró el efecto de las medidas orientadas a aportar liquidez a las empresas, como la generalización de la devolución mensual del IVA y el régimen especial de pago del Impuesto de Sociedades, que supondrán en total una inyección de 9.000 millones de euros, que harán "más llevadera la crisis". "En total hemos inyectado un 1% del PIB ya para atacar la crisis", incidió Ocaña, que rechazó la "lista interminable de propuestas" que se han hecho al Gobierno desde diversos foros y que, a su juicio, buscan mantener el modelo económico basado en la construcción. "Tenemos que hacer este ajuste doloroso para salir del ladrillo y crecer de otra manera", remachó. DÉFICIT SUSTANCIAL PERO MANEJABLE En este sentido señaló que se producirá un "déficit sustancial" de 17.100 millones, el 1,5% del Producto Interior Bruto, a pesar de la contención del gasto por debajo del PIB nominal, si bien insistió en que esta cifra es asumible y será manejado con "relativa comodidad", gracias al saneamiento de las cuentas públicas alcanzado lo largo de la pasada legislatura. "Los Presupuestos que traemos ahora permiten afronta la coyuntura con garantías razonables de éxito", aseveró. El secretario de Estado no dudó en referirse como "crisis" a la situación que atraviesa la economía española, producida a raíz de una "suave y previsible desaceleración" interna desde mediados de 2007, que en el último año se ha visto precipitada por la crisis financiera internacional y los precios del petróleo. "Somos razonablemente optimistas respecto a la situación española", señaló Ocaña, quien admitió que vendrán unos "trimestres malos", pero que existen "fundamentos sólidos para salir de la crisis". MEJORA DE LA PRODUCTIVIDAD A pesar de la caída del consumo interno --el consumo privado e inversión en construcción alcanzarán tasa negativas en el próximo ejercicio--, Ocaña anticipó para 2009 una mejora de la productividad por el reajuste en las empresas y el mercado de trabajo, cerrando 2008 con un crecimiento del 1,4% y del 1,5% en 2009. Asimismo, insistió en que el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, que en 2008 alcanzará los 56.000 millones de euros, el 5,42% del PIB, permitirá al Gobierno mantener su compromiso de subir las pensiones más bajas y mantener el poder adquisitivo de sus beneficiarios. Ocaña destacó que la suma de la inversión pública y la privada alcanzan un 30% del PIB, lo que supone una fortaleza importante, que permitirá recuperar sendas de crecimiento "en breve". Asimismo, incidió en que aunque los datos de desempleo serán peores, "parten de un nivel más alto que el de hace años".