El gobierno español "confía" en mantener los 7.700 trabajadores de la planta de Opel en Figueruelas (Zaragoza), después de que se haya logrado un acuerdo para la venta de la firma automovilística a la austríaco-canadiense Magna, tras la quiebra de General Motors, anterior propietaria. En declaraciones a los periodistas, el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, ha afirmado hoy en Valls que el Gobierno "confía mucho en que los acuerdos que se puedan alcanzar a nivel europeo", así como la entrada de capital de Magna, sirvan para preservar la producción de Opel en Europa. "Si todo va en esa dirección, tenemos confianza en que la planta de Aragón continuará siendo una fábrica de referencia en la producción a nivel de Europa", puesto que "tiene un buen producto y una buena tecnología", algo que "certifican todos los informes", ha aseverado el titular de Trabajo. Corbacho ha añadido que el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, "está en permanente contacto con el gobierno alemán y con el gobierno autonómico de Aragón". En principio, el plan de rescate de Opel garantiza la supervivencia de sus plantas de Europa, pero contempla unos 11.000 despidos, sin que de momento se sepa cómo afectará este recorte a la plantilla de Figueruelas.