El Gobierno alemán quiere reservarse un abanico de opciones respecto a Opel, incluida la insolvencia, tras dar por logrado el objetivo de su separación total de General Motors, condición previa para una solución con futuro para la filial europea del consorcio estadounidense abocado a la quiebra. Así lo dio a entender el ministro de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg, ante la reunión en la Cancillería en la que Berlín pretende aprobar un modelo fiduciario como solución transitoria para Opel, pero no quiere verse "secuestrado" en la búsqueda de alternativas. Ninguno de los conceptos presentados por los inversores potenciales -el italiano Fiat, el austríaco-canadiense Magna y el estadounidense Rippelwood- es "suficientemente satisfactorio", insistió el ministro, tal como viene repitiendo desde hace días. Por tanto, no puede descartarse ninguna opción, tampoco la de una "insolvencia ordenada". Guttenberg indicó, asimismo, que de la reunión de esta noche, que se abrirá sobre las 19.00 GMT, no debe esperarse necesariamente "un pronunciamiento claro a favor de un inversor".