El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó hoy que los bancos del Viejo Continente sean sometidos a pruebas de esfuerzo (test de estrés) similares a las realizadas en EEUU como una de las medidas que pueden contribuir a la estabilización del sector financiero y a la restauración de la confianza, elementos clave en la recuperación de la economía, que la institución internacional apunta que podría tener lugar en la segunda mitad de 2010.

"Son necesarias más medidas convincentes como el urgente y pleno reconocimiento de las pérdidas, exámenes de estrés sistemáticos, recapitalización de entidades, así como en el aislamiento de los activos 'tóxicos' del resto", señaló el director del FMI para Europa, Marek Belka, en la presentación del informe de perspectivas económicas regionales para Europa.

Asimismo, Belka subrayó la necesidad de que las políticas macroeconómicas continúen respaldando la demanda y señaló que las medidas fiscales deberán amortiguar también la desaceleración en 2010, aunque advirtió de que los paquetes de estímulo deben contar con estrategias de consolidación para ser efectivos.

Por otro lado, el directivo del FMI señaló que estas políticas serán más efectivas en función de su coordinación, lo que no supone que deban ser uniformes, especialmente en el sector financiero, con el objetivo de evitar distorsiones.

Por otro lado, el informe insta a "aprovechar rápidamente el margen disponible para reducir las tasas de interés", al mismo tiempo que recomienda aplicar una política monetaria "más expansiva poco convencional".