El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó hoy que los bancos del Viejo Continente sean sometidos a pruebas de esfuerzo (test de estrés) similares a las realizadas en EEUU como una de las medidas que pueden contribuir a la estabilización del sector financiero y a la restauración de la confianza, elementos clave en la recuperación de la economía, que la institución internacional apunta que podría tener lugar en la segunda mitad de 2010.