La justicia coreana ha condenado este miércoles al ex presidente de Samsung Group, Lee Kun-hee, por evasión de impuestos, a tres años de prisión aunque con suspensión de pena. El Tribunal Central de Distrito de Seúl también le ha impuesto una multa de 110.000 millones de wones por fraude fiscal, pero fue absuelto del cargo de prevaricación por su papel en una transacción de bonos entre las filiales de Samsung y su hijo Jae-yong. "Siento causar problemas a la gente", dijo Lee después del veredicto del tribunal.