Para entender la situación actual de la moneda única europea, el EURO, es necesario echar la vista un poco atrás, entender de dónde venimos, ver el porqué del momento actual……y lo que es más importante, entender hacia dónde nos lleva.
El EURO nació, oficialmente, en 1.999. Es decir, desde ese año se empezó a operar en los mercados financieros como la moneda de referencia en Europa, en sustitución del Marco Alemán (DEM). Para los operadores institucionales de todo el mundo, el cambio EUR/USD (Euro/Dólar), entró a sustituir al cambio DEM/USD (Marco Alemán / Dólar). Si bien en nuestros bolsillos no lo empezamos a tocar hasta el 2.002, su historial como moneda ya se estaba forjando. La idea detrás de ese nacimiento era la de tener un espacio común europeo fuerte, que fuera una alternativa económica al poder de Estados Unidos y Japón, a la vez que diera estabilidad a los estados miembros que compartieran el Euro. Para ello, se diseñaron políticas económicas y se firmaron acuerdos para que todos aquellos países que compartieran la moneda única lo hicieran ‘bajo las mismas reglas del juego’. ¡Qué ilusos son nuestros políticos! O acaso debería decir…. ¡Qué listos son nuestros políticos, que saben cuán ilusos son los ciudadanos! Porque pretender que Alemania o Francia converjan a nivel económico con Grecia, Eslovaquia o Eslovenia, sin dejarnos a España o Irlanda, es, o bien de necios, o de demasiado sabios.

El momento actual nos deja claro el porqué de la renuncia de un país de la ‘antigua Europa’, Reino Unido, a sumarse al carro de la moneda única. Para aquellos que aún crean que George Soros hizo magia con su ‘hedge fund’ y quebró el Banco de Inglaterra, les aconsejo que piensen ahora con calma cómo están ellos viendo la situación actual; pues eso es, desde la barrera. Obvio es que ellos tendrán sus propias dificultades porque lo que está en estos momentos en cuestión es el sistema monetario concebido casi como juego de ‘Monopoly’; pero en cualquier caso, el Reino Unido es soberano para poder decidir sobre la evolución de su moneda, practicar las devaluaciones que sean necesarias, y aplicar los tipos de interés que consideren adecuados para cada ciclo económico. En la Eurozona, los países conformantes, ya no tienen esa soberanía. De facto, los Estados de la Eurozona han perdido soberanía. Y ello les deja como pasto más que apetecible de ataques especulativos, que ya han empezado y les aseguro no se van a parar.

A grandes rasgos, la situación actual es la consecuencia lógica de tener en un mismo equipo de relevos a la liebre y a la tortuga: acabarán por perder las carreras. El ataque contra el Euro no lo es tanto a la moneda como al entorno sobre la que nació, y la NO-viabilidad de futuro. El hecho que se haya empezado por Grecia lo pone más de manifiesto; se está echando en cara el hecho que la moneda única no tiene recorrido real, que pretender que converjan países tan dispares en potencialidad económinca no tiene sentido y que negarlo les va a costar muy caro a los países que intenten defenderla. El suicidio alemán de actuar como flotador casi único (¿dónde está Francia?) de cuántos náufragos aparezcan, es poco menos que un chiste y no creo que dure mucho. Sobrevivir más allá del 2.016 sería un gran éxito. De verdad.



Evolución Euro - Dólar