No es un secreto que el crecimiento económico mundial, de por lo menos los próximos 5 años, será principalmente generado en los países emergentes. Las tradicionales grandes potencias económicas, Europa Occidental y Estados Unidos, han mostrado debilidades tanto en el proceso de recuperación de la pasada crisis financiera como en el pronóstico de crecimiento lento del PIB. Sin embargo, Latinoamérica como región emergente presenta oportunidades de inversión, concretamente en países como Brasil, Colombia y México
 
Brasil ha demostrado ser unos de los países con mayor atractivo en los últimos 5 años, por diversas razones: En primer lugar es líder económico en la región al tener una gran riqueza de recursos naturales y un permanente fortalecimiento de su industria financiera. Además, Brasil ha sufrido dificultades económicas en el pasado, particularmente a finales de los 90, lo que ha causado que las compañías brasileñas presenten unos balances conservadores que le han llevado a generar un crecimiento orgánico que hoy por hoy posiciona a sus grandes compañías como expansionistas, a nivel regional e internacional.

Asimismo, algunas de las grandes multinacionales tradicionales han empezado a operar en la región, como General Motors, Fiat, JP Morgan, Bank of America, entre otras. Otro factor a tener en cuenta es que a nivel político Brasil genera un ambiente de estabilidad y cuenta con un crecimiento económico sostenido, no solo por las exportaciones, como generalmente se creía, sino también por su consumo doméstico.
Quizás este sea el factor más novedoso, el cambio demográfico y social en países como Brasil, con una clase media que representa casi el 50% de la población, un consumo doméstico muy fuerte y perspectivas futuras muy alentadoras.

Brasil como mercado más grande monopoliza las carteras pero existen cada vez más oportunidades en esta zona:

Colombia se ha convertido en una región muy popular para los inversores. No sólo ha demostrado estabilidad económica sino también estabilidad política, que ha llevado al país a crecer y a restablecer su imagen internacional. Todo esto ha dado confianza al inversor.

México, por su parte, continúa acaparando la atención de los inversores gracias a un crecimiento económico estable. Aunque la situación de seguridad nacional ha venido empeorando en lo que va de año, la parte económica ha dado buenos resultados.

En resumen, Latinoamérica presenta oportunidades de inversión liquidas y de pronosticada rentabilidad, particularmente países como Brasil, Colombia y México, donde el crecimiento económico es estable. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la especialización es clave pues las dinámicas de cada país son muy distintas.

En Threadneedle apostamos por los mercados emergentes en Latinoamérica desde hace más de dos décadas.
En el Threadneedle Latinamerica Fund, nuestro fondo estrella en la región, reflejamos nuestras mejores ideas de compañías en esta zona. Actualmente cuenta con excelentes rentabilidades y más de 1.200 millones de dólares gestionados.

Es uno de los fondos con mejor historia y consistencia en el tiempo. Hasta la fecha, con unas rentabilidades acumuladas en el año de 14,72 %, es sin duda una de las mejores opciones de inversión en la zona. Si observamos el histórico a 5 y 10 años, las rentabilidades han sido positivas en una década complicada en general para la renta variable.

Podemos concluir que esta región presenta junto con Asia las mayores oportunidades de generar rentabilidades en los próximos años, pero es ya sin duda una realidad a tener en cuenta.