La diferencia entre los costes reconocidos de la generación de energía y los ingresos regulados de las eléctricas, conocido como déficit de tarifa, se situó en los siete primeros meses del año en 2.156 millones de euros, después de haber aumentado en 510 millones entre junio y julio, según la séptima liquidación provisional del sector, publicada por la Comisión Nacional de la Energía (CNE). Esta cifra es un 27% inferior a los 2.974 millones de desajuste generados en el mismo periodo de 2008, caracterizado por el alto nivel de los precios energéticos, y supone un 61% del máximo permisible fijado por el Gobierno para el conjunto del año, de 3.500 millones.