El precio del crudo Brent, de referencia en Europa, ha subido durante la semana un 2,5 por ciento, lo que le ha llevado a su máximo en nueve meses. El motivo hay que buscarlo en las últimas noticias sobre el programa nuclear iraní: el aumento de la tensión se traduce en subidas de precio.
Los expertos ven la tensión en Irán como el principal motivo que ha encarecido el petróleo esta semana. Le dan menos importancia a los posibles problemas de suministro de Nigeria, octavo productor mundial, puesto que entienden que el mercado ya ha descontado en parte esa situación. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha afirmado que su país "no teme las amenazas" y que seguirá adelante con las actividades nucleares, incluido el enriquecimiento de uranio, ya que "está cerca de su objetivo final". Ahmadineyad ha advertido de que los pueblos de la zona arrancarán de raíz la entidad sionista (Israel) si vuelve a atacar Líbano. Esta palabras provocan, según los expertos, problemas geopolíticos y son los únicos que pueden impulsar los precios del petróleo, ya que las últimas noticias de la Agencia Internacional de la Energía son que la demanda mundial de crudo se mantiene. Se espera que la demanda crezca un 1,8 por ciento este año y no ha habido nuevos anuncios. A pesar de ello, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEC) "recorta" la oferta de petróleo y hasta septiembre no anunciará si la aumenta.