El consumo de cemento cerró 2009 con una caída del 33% en comparación con 2008, hasta situarse en los 28,64 millones de toneladas, con lo que el sector encadena dos años de descensos récord, según la patronal Oficemen.  Además, tras este retroceso, el consumo de este material de construcción registra el menor volumen desde 1997, cuando la construcción absorbió 26,79 millones de toneladas, y vuelve a niveles similares a los del ejercicio 1990.  El parón de la construcción, sobre todo residencial, derivado de la crisis económica, constituye el principal factor del retroceso en el volumen de negocio de esta industria.