El Banco de China, una de las cuatro grandes entidades financieras estatales del país asiático, registró un beneficio de 6.020 millones de dólares en la primera mitad del año, el 2,51% menos que en el mismo periodo del año anterior. Los analistas, no obstante, habían expresado el temor a que el banco, líder nacional en negocios con divisas, registrara pérdidas, derivadas de sus inversiones en mercados internacionales afectados por la crisis financiera. Las cifras del banco, tercer mayor prestamista del país, fueron especialmente positivas en el segundo cuarto del año, en el que se registró un aumento del beneficio del 21% con respecto al mismo periodo de 2008.