Alliance & Leicester anunció que ha incurrido en una pérdida neta en el primer semestre, en parte debido a rebajas el valor y al incremento de los costes de financiación. El prestamista hipotecario, cuyo consejo de administración está recomendando a los accionistas que acepten la oferta de adquisición de Banco Santander, indicó que registró una pérdida neta de 23,9 millones de libras en los seis primeros meses del año, frente al beneficio neto de 184 millones del mismo periodo del año pasado. El beneficio bruto se situó en 2 millones de libras, por debajo de los 290 millones de libras de hace un año y de los 6,4 millones de libras previstos por el mercado.
El consejero delegado, David Bennett, afirmó que "hay riesgo de que las actuales turbulencias económicas y del mercado continúen durante un periodo de tiempo considerable, y riesgo de que siga la incertidumbre y se contagie a Alliance & Leicester, afectando a su valor". "Teniendo en cuenta esta situación, la propuesta de Santander ofrece mayor estabilidad y seguridad en tiempos inciertos", indicó el consejero delegado. No obstante, Bennett declinó comentar el viernes si el grupo ha recibido ofertas rivales. Había esperanza de que A&L pudiera atraer a más oferentes, pero los analistas afirman que es poco probable debido a posibles problemas de competencia y porque el gobierno británico apoya el acuerdo con Santander. Se espera que el acuerdo se complete en octubre. A&L redujo su balance de hipotecas en 2.100 millones a 40.600 millones de libras en el primer semestre. Por su parte las operaciones de banca minorista crecieron por los mayores ingresos de hipotecas y menores costes operativos, mientras que la banca comercial tuvo crecimiento en sus franquicias de préstamos y banca de negocio.