Las cartas están ya dadas la vuelta. Nadie prevé que el Banco Central Europeo actúa contrapronóstico y mantenga los tipos de interés en el nivel actual. Los mercados ya han descontado una rebaja del 0,25% sobre el precio del dinero lo que devolverá a los tipos a niveles del punto porcentual. Mario Dragui pasará de puntillas en su comparecencia de mañana salvo sorpresa en una semana en la que todos los ojos viven pendientes de la reunión del viernes del Consejo Europeo.

Toca volver al comienzo de 2011 justo antes de tomarnos las uvas. A la vista de los acontecido, las decisiones del ex presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, respecto a la subida de tipos de interés parece no haber sido la más adecuada y ahora es Mario Dragui el encargado de enmendar errores. El nuevo cabeza visible de la entidad comunitaria anunciará previsiblemente una rebaja del 0,25% de los tipos de interés con lo que éste se reducirá hasta el 1% para facilitar el acceso al dinero de los países con problemas. Es una medida que favorece a la periferia europea en el sentido de que ésta ampliará sus posibilidades para acceder a liquidez, pero que vuelve a recordar aquello de 'la Europa de las dos velocidades'.

La coincidencia es prácticamente total y rotunda entre los distintos analista. Alberto Roldán, director de Análisis de Inversis, asegura que el BCE 'bajará los tipos de interés otro 0,25%. El nuevo presidente ya ha anunciado que el BCE no está para intervenir en el mercado secundario, sino para controlar los precios'. Y es que es un secreto a voces aquello de que el BCE sale de compras más a menudo de lo que le gustaría pero siempre escondiendo las bolsas antes de volver a casa. La prohibición de comprar deuda en el mercado primario para el Banco Central Europeo podría ser una de las novedades a adoptar este viernes en la cumbre europea para conseguir una mayor intervención en los mercados sin necesidad de recurrir a los eurobonos.

No parece estar lejos una decisión así a tenor de las últimas actuaciones de Dragui en lo que a la compra de deuda pública se refiere. El BCE se hizo durante la semana pasada con 3.662 millones de euros de deuda pública de la eurozona. Es un 37% menos respecto a la semana anterior cuando adquirió 8.581 millones de euros. Jesús Sánchez Quiñones, director general de Renta 4, asegura que 'el único actor que puede limitar los miedos es el BCE bien comprando de duda o prestando dinero el FMI para que sea este quien preste ayuda a los países con problemas'.


Descontada pues la rebaja de tipos de interés en los mercados de renta variable, existen una serie de opciones sobre la mesa previa reunión del Consejo Europeo el viernes. Según destaca la agencia Bloomberg atendiendo a declaraciones de fuentes cercanas del BCE, Dragui podría anunciar una flexibilización de los criterios de garantía para facilitar el acceso al crédito. La sustitución de préstamos a bancos para que sean ellos los encargados de mover el dinero en lugar de las compras masivas de deuda soberana por parte del BCE podría ser otra las medidas a aprobar. No obstante, Soledad Pellón, analista de IG Markets, sostiene que estas compras 'tienen muy poco impacto real en la economía'. Pellón reconoce que el crédito sigue sin fluir, el interbancario sigue sin funcionar, es una medida más de cara a los mercados para que pueda influir en la sociedad. De ahí que sea tan importante la reunión del viernes'.

Por lo tanto, la reunión de mañana dará lugar a una rebaja de tipos de interés en un 0,25%, posibles indicios sobre futuras medidas a concretar siempre por la Unión Europea y previsiblemente también una revisión sobre las expectativas de crecimiento del viejo continente. El BCE revisará a la baja sus previsiones sobre la marcha de la economía del viejo continente. El pasado mes de septiembre, éstas hablaban de un aumento del PIB comunitario de entre un 1,4% y el 1,8% a cierre de año, por tanto, una media del 1,6% y de cara al próximo año se esperaba un crecimiento del 1,3%, con una horquilla algo mayor eso sí, entre un 0,4% y el 2,2%.