Tal y como han declarado dos personas cercanas a la negociación del BCE, habría sido el pasado 29 de noviembre el día en que Mario Dragui dio luz verde a los ministros de la eurozona para trabajar en esta línea de actuación. La necesidad de una nueva herramienta para contener la crisis se ha hecho evidente una vez que se ha fracasado en la idea de aumentar el EFSF de 440.000 millones a 1 billón de euros.

Según Bloomberg, este plan permitirá a los bancos centrales nacionales dar fondos al FMI para que lancen líneas de crédito para países como Italia y España, actualmente los dos más vulnerables en la Eurozona, segun las fuentes.