El Banco Mundial lanzará a comienzos de 2008 un fondo de 5.000 millones de dólares para ayudar a los países emergentes a desarrollar su mercado de bonos, útil para los financiamientos de largo plazo, principalmente infraestructuras. Este fondo, que apunta hacia 40 países emergentes, tiene por objetivo promover el financiamiento privado, las infraestructuras y los créditos hipotecarios, que son muy importantes para el desarrollo y que esperan por el día en que los mercados estatal y privado de deuda en moneda local estén bien establecidos.