El Banco de Japón ha decidido dejar los tipos de interés sin cambios en el 0,50%, nivel al que se encuentra desde febrero, tal como se esperaba por las incertidumbres sobre la crisis crediticia y las economías de EEUU y Japón. El comité de política monetaria ha tomado la decisión de forma unánime, con la intención de darse tiempo a comprobar la evolución de la crisis y evaluar si la debilidad del mercado inmobiliario estadounidense afecta la principal economía mundial y posteriormente la japonesa. Asimismo, el banco central desea estudiar la situación de la demanda interna, que podría verse afectada por una regulación más estricta en el sector de construcción.