El gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, cree que los bancos británicos tardarán meses en recuperarse de la actual crisis financiera, tiempo que necesitan para revelar todas las pérdidas a las que se enfrentan por los instrumentos respaldados con las hipotecas de alto riesgo de EEUU. Además, se ha sabido que el Gobierno británico bloqueó a principios de septiembre una oferta de compra de Lloyds TSB por Northern Rock, en crisis desde ese mes por problemas de liquidez, al negarle un crédito de 30.000 millones de libras (unos 43.000 millones de euros) a intereses competitivos.
El gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, reveló a la BBC una conversación con el ministro británico de Economía, Alistair Darling, en la que aquél le dijo que un banco central no puede financiar ofertas de una compañía por otra. King señaló que el ministro no tardó en entender que el asunto era del Gobierno pero que tampoco éste podía ayudar a las empresas a lanzar ofertas públicas de adquisición. Con respecto a las críticas de no actuar a tiempo en la crisis, el gobernador añadió que no habría sido correcto sacar de apuros a los "imprudentes bancos" ni a sus directivos ni accionistas, sino a los clientes, "y hasta ahora ninguno de éstos en este país ha perdido un penique por este episodio". King ha asegurado a la BBC que "casi todo el mundo opina que nos quedan varios meses para que los bancos den a conocer todas sus pérdidas y tomen las medidas necesarias para financiar sus obligaciones resultantes de la crisis". Las palabras llegan un día después de que el precio de las acciones de Barclays, el tercer banco del Reino Unido, cayera a su mínimo en tres años. Según la prensa británica, la banca está sufriendo los malos informes de analistas, que reducen los precios a medio plazo de las entidades, y los rumores de que el sector está acudiendo a las ayudas de emergencia del banco emisor. Los expertos predicen que las "cosas podrían empeorar" si los inversores siguen evitando los valores bancarios británicos por miedo a que las entidades estén ocultando el impacto sufrido por sus inversiones en las problemáticas hipotecas de alto riesgo estadounidenses. Por otra parte