El Banco de España ha elevado al 30% la provisión que bancos y cajas de ahorros deberán realizar sobre el valor de tasación de los activos inmobiliarios que hayan permanecido en su balance durante más de un año, según informaron a Europa Press en fuentes financieras.
El organismo que preside Miguel Ángel Fernández Ordóñez ya obligaba a las entidades financieras a duplicar sus provisiones por los activos inmobiliarios que tienen en balance desde hace más de doce meses, hasta situarlas en el 20% del valor de tasación.

De hecho, el instituto emisor ha endurecido los requisitos de reserva de dinero para imprevistos a medida que la crisis del ladrillo ha ido lastrando los balances bancarios, ya que antes de noviembre de 2009 la obligación de provisionar por activos inmobiliarios no superaba el 10% del valor de tasación.

El Banco de España no ha trasladado esta nueva exigencia de provisión a las entidades financieras a través de ninguna comunicación escrita, sino que se ha puesto en contacto por teléfono con altos ejecutivos de bancos y cajas de ahorros.

Esta mayor exigencia de dotación, que las entidades deberán consignar en sus cuentas correspondientes a 2010, cumple un doble objetivo, por una parte, pertrechar a las entidades para que afronten posibles pérdidas por venta de pisos y solares, por ejemplo, en caso de que el precio de salida sea inferior al de tasación.

Por otra parte, al elevar estas provisiones se incentiva a las entidades financieras a que se desprendan cuanto antes de los activos inmobiliarios en cartera, por lo menos después de haberlos tenido un año en balance, con el fin de evitar tener que provisionar más.

La mayoría de entidades con activos inmobiarios en su balance ofrece promociones de venta de viviendas con descuentos que alcanzan en algunos casos y según su publicidad, hasta el 50%, y los nuevos requisitos del organismo supervisor podrían llevarles a acentuar estos descuentos.

Banqueros, expertos y organismos internacionales coinciden en pronosticar que la morosidad -en el 5,07% a finales de 2009, según datos oficiales del Banco de España- aún no ha alcanzado su nivel máximo, mientras que el precio de la vivienda bajó más de un 6% el año pasado en relación a 2008, según las cifras del Ministerio de Vivienda.

La adjudicación de activos inmobiliarios a cambio del pago de deuda es una forma que tienen las entidades financieras de frenar la evolución al alza de la tasa de impago. El crédito concedido por bancos y cajas a la actividad inmobiliaria en el conjunto de España se eleva a 324.000 millones de euros.

Según la Asociación Hipotecaria Española, la deuda inmobiliaria es inasumible para la banca española, sobre todo la contraída por los promotores, opinión que no comparten desde el sector financiero, tal y como sostuvieron recientemente, el presidente del Santander, Emilio Botín, o el del Popular, Ángel Ron.