La asociación profesional a cargo de la estandarización de las normas contables en Estados Unidos, FASB, flexibilizó este jueves las reglas de evaluación de activos, que en los últimos meses llevó a los bancos a realizar importantes depreciaciones. Esta norma, llamada "mark-to-market", obliga a las instituciones financieras a evaluar sus activos al valor del mercado. En los casos de activos "tóxicos" heredados de la burbuja inmobiliaria, difícilmente intercambiables, este valor es muchas veces considerado como muy débil, causando importantes pérdidas para los bancos.