Los miembros del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (Fed) estuvieron a punto de poner en marcha una nueva ronda de compra de bonos en su última reunión, ante los evidentes signos de desaceleración económica del país.
Según las actas de la última reunión, la mayoría de los miembros del Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC, por sus siglas en inglés) estuvieron de acuerdo en que EEUU necesitaría un mayor alivio monetario “bastante pronto”, siempre y cuando no haya un cambio económico al alza significativo. "Muchos miembros juzgaron que, probablemente, dentro de poco será necesaria una expansión monetaria adicional, a menos que la información entrante apunte a un sustancial y sostenible fortalecimiento en el ritmo de la recuperación económica", señala el documento.

Los miembros del FOMC se mostraron muy descontentos con la actual situación económica de EEUU, cuyo crecimiento en el segundo trimestre del año se limitó al 1,5%. Cabe destacar, no obstante, que tras la última reunión de la mayoría de los datos macroeconómicos publicados en EEUU ha mostrado mejoría. La Fed también advirtió de un aumento de los riesgos debido al empeoramiento de las tensiones financieras de la zona euro y a futuros recortes en los presupuestos del país, en el que también se aplicarán a medio plazo a subidas de impuestos.

Ante esta situación, la mayoría de miembros del FOMC estuvo a favor de cambiar su actual mensaje sobre los tipos de interés, extendiendo su promesa de dinero barato más allá de finales de 2014. No obstante, decidieron aplazar esa decisión hasta su cita de septiembre. En esa reunión, prevista para los días 12 y 13, el banco central también anunciará sus nuevas previsiones económicas.