Nada de rebotes con los bajistas campando a sus anchas en Europa  A falta de referencias macroeconómicas en este Jueves Santo, el selectivo nacional se empeña en no perder los 7.600 puntos impulsado en los primeros compases de la sesión por IAG en su semana grande y con las compras para Bankia tras la sangría de ayer. El termómetro que mide la tensión sobre nuestro país se relaja infimamente: el spread de deuda abre en los 388 puntos básicos y el bono a diez años cede terreno por debajo del 5,7%.

En busca del terreno perdido, aunque pierde fuelle según avanzan los primeros minutos de cotización. El Ibex 35 es muy consciente de que una recuperación pasa por mantener las compras más allá de los 7.700 puntos puesto que de lo contrario el siguiente escenario a visitar son los 7.500 enteros.

Ganancias también moderadas para el resto de los indicadores europeos y principalmente el Dax Xetra germano que ayer dijo adiós a los 6.800 puntos haciendo saltar todas las alarmas. Hoy el selectivo de Frankfurt recupera esta cota gracias a las automovilísticas y a la banca que encabeza también las compras dentro del Eurostoxx 50. ING Group encabeza las ganancias dentro del índice europeo, seguido de las financieras gala e italiana como Intesa San Paolo.

En nuestro país, la semana santa se hace notar y es la aerolínea IAG el valor que encabeza las compras. La antigua Iberia es la única cotizada que suma más del punto porcentual. Le sigue Bankia después del batacazo de ayer que llegó a superar, por momentos, el 5% debido a la salida al mercado de 260 millones de euros en nuevas acciones a través del canje de preferentes y bonos surbodinados y que previsiblemente ha estado detrás de la pérdida de los 2,6 euros y llega al Jueves Santo subida en los 2,56 euros.

La banca arrastra eso sí al Ibex 35 con BBVA a la cabeza y un recorte del 0,5%. El Banco Santander, por su parte, cede ligeramente y casi en plano un 0,09% tras la nefasta subasta de deuda del miércoles por parte del Tesoro Público en la que colocó el mínimo previsto, 2.589 millones de euros, a mayor tipo de interés y menor demanda.

El Banco Central Europeo congeló, mientras, los tipos de interés en el 1% siguiendo el guión previsto e hizo que Mario Dragui confirmara que España necesita reformas ante unos mercados que desconfían de nuestro país.