Las acciones de Vueling ceden terreno con fuerza por segundo día consecutivo tras el nuevo "profit warning" a principios de la semana y una serie de informes adversos. Informes negativos entre los que se incluye el de Goldman Sachs, que había colaborado en la salida a bolsa de la compañía en diciembre del año pasado. El banco de inversión estadounidense ha rebajado su recomendación para la aerolínea de bajo coste hasta "vender" desde "neutral y ha fijado un precio objetivo a seis meses de 2,5 euros por acción frente a los 12 previos.
El "calvario" empezó después de que la compañía anunciara que no descarta cerrar el año con un resultado de explotación antes de alquileres y amortizaciones (Ebitdar) negativo de hasta 10 millones de euros. Eso después de permanecer suspendida por la CNMV de cotización durante algo más de una jornada. Además, la empresa comunicó la cancelación de un crédito fiscal que le ha llevado a modificar sus resultados del primer semestre, "aumentando la pérdida del periodo y disminuyendo los fondos propios". Goldman Sachs "le da la espalda" El banco de inversión, que que había colaborado en la salida a bolsa de la compañía en diciembre del año pasado ha señalado que Vueling puede llegar a tener problemas de flujo de caja. Y es que cree que, tras las noticias negativas comunicadas por la compañía, los clientes pueden optar por cancelar sus reservas, lo que impactaría sobre el fondo de maniobra. Lo mismo ocurriría si los proveedores, preocupados por una posible suspensión de pagos, deciden exigir los pagos con antelación.