El Juzgado de Primera Instancia número 22 de Barcelona ha condenado a las eléctricas Endesa y Red Eléctrica España (REE) a pagar entre 122 y 300 euros por abonado afectado por el gran apagón ocurrido en Barcelona el 23 de julio en 2007. La sentencia da la razón a la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y condena a ambas eléctricas a indemnizar a los abonados que se quedaron sin luz, algunos durante horas y otros días.