Uno de los cambios más significativos en el mensaje del banco emisor ha sido que el Gobernador del BCE no calificaba de “apropiados” los niveles actuales de tipos, como hacía en anteriores ocasiones.


Esperamos +100 pb a 12 meses desde el 1% hasta el 2%, con lo que los tipos reales quedarían próximos a cero. La próxima subida podría producirse en la reunión de julio, ya que Trichet menciona “very close monitoring” (en lugar de “strong vigilance”), lo cual nos hace pensar que los tipos permanecerán invariados en la reunión de mayo, para finalizar 2011 en 1,50% – 1.75%.

Contrariamente a lo que nos hubiera gustado a los países en dificultades, la crisis portuguesa y petición de rescate no ha influido en el resultado de la reunión del BCE. No sólo no se trataba de una verdadera sorpresa, sino que el BCE había demostrado en las últimas semanas que quería reenfocar sus acciones en los temas monetarios que afectan al conjunto de la Eurozona. Es decir, la autoridad monetaria europea pretende apartar su atención de los problemas fiscales de los países de la periferia para concentrar sus esfuerzos en la zona euro, en la búsqueda del interés general de la eurozona.