China ha revisado al alza el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de 2006. Lo eleva desde el 10,7 por ciento hasta el 11,1 por ciento, según la oficina nacional de estadística. Mientras, el país se encamina hacia un nuevo récord comercial en este 2007. Una progresión que el gobierno chino afirma querer frenar, inquieto por las críticas de sus socios comerciales y por cómo el superávit alimenta las enormes reservas de cambio del país - las primeras del mundo-, que acarrean una liquidez excesiva.