La multinacional siderúrgica Celsa, con sede en Castellbisbal (Barcelona), facturó el pasado año 5.484 millones de euros, lo que supone un 14 por ciento más que en el ejercicio anterior, informó la compañía. La empresa que preside Francisco Rubiralta preveía cerrar 2008 con unas ventas de 5.001 millones de euros, aunque finalmente ha sobrepasado de largo esta cifra, hasta alcanzar los cerca de 5.500 millones. Esta facturación es un 14% superior a la del año anterior, en que el grupo registró unas ventas de 4.811 millones de euros, y casi cuadruplica a la de 2003, cuando la cifra de negocio se situó en 1.474 millones.