El fondo estadounidense Carlyle y el mayor conglomerado privado de inversión de China, el grupo Fosun, establecieron en Shanghái un fondo de capital riesgo de 100 millones de dólares (74 millones de euros) para empresas chinas de alto crecimiento. La compañía estadounidense aseguró que el fondo, denominado en yuanes, está aún abierto para inversiones y que su tamaño final aún no está cerrado.