El balance semanal de la semana pasada era positivo.
Los motivos, la puerta medio abierta a los eurobonos (apoyada por el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso pero calificada de equivocada por la canciller alemana Angela Merkel), el posible apoyo por los países BRIC a la deuda europea (estaremos pendientes de la reunión el próximo 23-24 de septiembre), el comunicado esperanzador tras la videoconferencia entre Merkel-Sarkozy y el primer ministro griego, pero sobretodo, la medida coordinada entre El Banco Central Europeo (BCE), la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y el Banco Nacional de Suiza, que el pasado jueves anunciaron nuevas operaciones de liquidez conjuntas en dólares estadounidenses con el objetivo de inyectar liquidez en los mercados y aliviar las tensiones que está sufriendo el interbancario en el último mes y medio.

Sin embargo, después de tanto recurrir a la estrategia de comprar tiempo, de dilatar la toma de decisiones y de aplazar para dentro de unos meses determinada medida, los mercados parecen cansados de esperar medidas, también parecen cansados de las declaraciones de intenciones… Ahora el tiempo apremia, las medidas deben sucederse y encaminar la mejora, pero las medidas, siguen llegar. Ahora, necesitamos capacidad de reacción en forma de medidas concretas, y las necesitamos ya pero mientras tanto, los mercados tienen que conformarse con seguir esperando. Esperan la conclusión de las negociaciones entre Grecia y FMI-UE para ver si finalmente Grecia recibe el sexto tramo de ayudas del primer rescate, y esperan que concluya el FOMC. La espera es tensa, de hecho, esa calma tensa es la que nos acompaña toda la semana en forma de estancamiento tras la incipiente reacción alcista que se iniciaba la semana pasada al calor del balance positivo que comentábamos hace un instante.

Si centramos la atención en el Ibex35 y analizamos lo ocurrido en la última jornada, podemos observar que el selectivo español concluye la sesión en los 8.210,3, cediendo todo el terreno que se había logrado recuperar en la jornada del martes. La parte positiva es que, a pesar de no ser capaz de dar continuidad a los avances, al menos sí es capaz de mantener la zona de mínimos intradiarios de la semana en los 8.150 y con ella, el importante soporte de los 8.140. Así, el escenario de continuidad alcista con objetivo en 8.800-8.895 que se activaba la semana pasada permanece activo y lo seguirá estando, en la medida que se respeten niveles de 8.140.


Sin embargo, el escenario de fondo es fuertemente bajista y la espera hace que la calma sea cada vez más y más tensa. No pierdan de vista los soportes, pues su pérdida, podría tensar la situación en su significado más estricto y eso significaría un nuevo e importante tramo a la baja.