Caja Inmaculada obtuvo en el primer trimestre del ejercicio un beneficio neto de 24 millones de euros, lo que supone una reducción del 8 por ciento respecto al mismo periodo de 2008, según las cuentas publicadas hoy por la entidad financiera aragonesa. CAI, cuyos resultados recurrentes aumentaron el 10 por ciento, generó un volumen de negocio de 20.910 millones de euros, lo que implica un crecimiento del 3 por ciento. La inversión crediticia subió el 7 por ciento, hasta 8.721 millones de euros, mientras que los recursos administrados aumentaron el 4 por ciento, hasta 11.012 millones. La caja aragonesa terminó el trimestre con un ratio de créditos dudosos del 3,54 por ciento y un nivel de cobertura sobre los mismos del 68 por ciento, mientras que su activo aumentó el 10 por ciento, hasta 10.591 millones de euros. La entidad destaca que mantiene un nivel de solvencia "muy elevado", con un "core capital" (activos de mayor calidad) del 8,53 por ciento y unos fondos propios que representan el 8,38 por ciento del activo. Además, señala su "holgada posición de liquidez", con 864 millones de euros, equivalente al 8 por ciento del activo, y "sin vencimientos de emisiones en todo el ejercicio".