Los accionistas de CAF viajan en primera clase. Los títulos de Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles se revalorizan desde enero un 109,56 por ciento. El excelente momento por el que atraviesa el sector, su elevada cartera de pedidos o la obtención de un importante proyecto en México son algunos de los puntos fuertes de la compañía. Se codea con gigantes como Siemens o Alstom y sus trenes circulan por lugares tan dispares como Washington, Roma o Argel. Sin embargo, llegados a este punto, los analistas no tienen claro si el viaje continúa. Los raíles están puestos, el crecimiento y la producción garantizada pero insisten en que “todo tiene un precio”. Y los títulos de CAF alcanzan ya los 285 euros.
Un nivel que, sin embargo, no intimida a los analistas de Ahorro Corporación, quienes estim an que CAF es una opción clara de inversión y otorgan al valor un precio objetivo de 345,6 euros por título. Una cifra que supone un potencial se revalorización para la compañía del 21,26 por ciento y que justifican con varios argumentos. César Sánchez-Grande, analista de Microcaps de Ahorro Corporación, destaca en primer lugar el buen momento por el que atraviesa el sector y que tiene una repercusión directa en los márgenes de CAF. “El sector se está comportando muy bien, no sólo por la expansión de las grandes ciudades occidentales, también por el desarrollo de otras de Europa del este, Africa o América Latina”, destaca. Ciudades que demandan servicios ferroviarios. De hecho, cree que la concesión lograda en México es una de las grandes bazas con las que cuenta ahora la compañía, ya que le aportará un valor de empresa de 288 millones. Otro de los puntos fuertes de CAF es su elevada cartera de pedidos, valorada en más de 3.300 millones de euros, de tal manera que el fabricante de vehículos para ferrocarriles y metros tiene asegurados los resultados de los próximos tres años y garantizado un crecimiento aceptable en los siguientes ejercicios. De momento, sus últimas cuentas, hasta septiembre, arrojan una mejora del 183,1 por ciento. Pero los motivos para decidirse por CAF no acaban ahí. Muchos pros CAF ha sabido posicionarse de forma privilegiada para aprovechar la bonanza reinante en su sector y cada vez es más selectiva la hora de decidir los concursos a los que se presenta. Su perfil industrial, su eficiencia y competitividad juegan a favor y también su componente exportador, según Ramón Carrasco, gestor de renta variable de Fortis. No en vano, en torno al 40 por ciento de las ventas del grupo se producen en el exterior, con EE.UU, Turquía y México como principales mercados internacionales y con valiosas oportunidades en Europa del este, sin olvidar nuestro país. Y es que los expertos destacan que el desarrollo de la alta velocidad en España podría ser muy positivo para la compañía, ya que la actividad puramente ferroviaria sigue siendo su negocio principal, pese a que ha abierto ventanas a otros negocios. Además, es todo un logro el hecho de que haya conseguido contratos en el hermético mercado francés de las infraestructuras. La diversificación hacia las áreas de mantenimiento y de concesiones es otra las vías iniciadas por CAF y que, sin duda, dan a la compañía otra perspectiva, pero también hay que tener en cuenta que la empresa cuenta con una alta rentabilidad por dividendo y con una fuerte posición de caja neta. Y es que, a cierre del primer semestre ésta asciende a 123 millones de euros, un 14,6 por ciento de la capitalización. Además, a juicio de Ahorro Corporación, CAF -uno de los líderes internacionales en el diseño, fabricación, mantenimiento y suministro de equipos para sistemas ferroviarios- cotiza a unos ratios atractivos, en torno a un PER 2007( relación precio/beneficio) de 12,6. Sin embargo, otros expertos ven una de las trabas de la compañía en la fuerte revalorización que acumula en bolsa. Pero… CAF es la estrella del mercado en este ejercicio. Sube un 109,56 por ciento y ese puede ser, según Ramón Carrasco, uno de sus handicaps. Por eso recomienda no entrar en la compañía aunque, si se tienen acciones de CAF “las aguantaría para ver si le queda algún tirón”. Juan Carlos Costa, director de Kostarof, ve difícil que pueda seguir su tendencia al alza, pero opiniones hay para todos los gustos. Y es que, desde el punto de vista técnico, Samuel Sierra Serrano, analista de Eurofinanzasbolsa.com asegura que el valor se encuentra inmerso en una tendencia claramente alcista. Eso sí, cree probable un recorte en la zona de los 250-260 euros. Una caída que aprovecharía para tomar posiciones en la compañía, en concreto, en el entorno de los 252 euros, porque “hizo techo en esa zona en los meses de julio y septiembre y ahora sería un soporte para la compañía en la nueva tendencia alcista en la que se encuentra”. Para quienes estén en la compañía, Sierra Serrano recomienda mantener. El hecho de que sea la compañía más cara del mercado o, mejor dicho, la que tiene un mayor precio por acción puede “restarle atractivo” de cara a decantarse por la compañía. Aún con ello, los expertos insisten en que un split no le otorgaría ni valor ni potencial, sino tan sólo liquidez. Además, Ramón Carrasco señala que su alto precio, “lejos de ser un revés es incluso bueno” porque actúa de filtro de cara a los especuladores. Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles CAF inicia su andadura como tal en 1971, pero su germen está en 1860, en la Fábrica de Hierros San Martín. Tiene a sus propios trabajadores como principales accionistas, agrupados en Cartera Social (21,06 por ciento) y también a las cajas vascas BBK, Kutxa y Vital, con un 24,8 por ciento. Unas cajas vascas que entraron en la compañía “a unos precios que oscilaron entre 3.500 y 8.000 de las antiguas pesetas”, recuerda Juan Carlos Costa, director de Kostarof.com. Costa echa la vista atrás y destaca que CAF “estuvo entre un mínimo de 4 años y un máximo de 8 haciendo un suelo muy importante”, entre 1992 y 1996/97. Volvió a esos niveles, “que estarían en torno a los 15 euros una vez corregido de ampliaciones, dividendos….”en el año 2.000 y, a partir de ahí, “comenzó su escalada alcista”. Una escalada que le ha llevado a los 285 euros. Es el precio más alto de una compañía en la bolsa española, seguido de Acciona, pero no tiene nada que ver con lo que cuestan compañías como la japonesa Sumitomo, 839.000 yenes ( más de 5.110 euros), o con la empresa fundada por Warren Buffet en 1960: Berkshire Hathaway. Cada una de sus acciones cuesta 127.500 dólares (unos 88.751 euros). Han leído bien.