La compañía industrial CAF ha alcanzado un acuerdo para la compra del fabricante polaco de autobuses Solaris por alrededor de unos 300 millones de euros. La empresa vasca explica en un comunicado que "el valor final se concretará al cierre de la operación tras los ajustes pertinentes".

Solaris, empresa fundada en 1996, es un suministrador global de autobuses convencionales y eléctricos con presencia en más de 700 ciudades en 32 países. Con una facturación al cierre de 2017 cercana a los 450 millones de euros, cuenta con dos plantas de producción situadas en Polonia y una plantilla de más de 2.300 personas. "Esta operación posicionará a CAF como uno de los líderes en el segmento urbano en Europa", según apuntan desde la propia compañía.

Los principales mercados donde Solaris opera son Polonia, Alemania, Italia, Escandinavia y los países bálticos. En concreto, en el ejercicio 2017 suministró 1.397 vehículos, desde autobuses convencionales (Diésel y GNC), hasta una creciente cifra de vehículos de la gama e-mobility, segmento en el que dispone de la gama de soluciones más amplia del mercado (híbridos, trolebuses, batería, hidrógeno). Adicionalmente, la compañía ofrece servicios relacionados, como pueden ser el mantenimiento y el suministro de repuestos.

Autobuses de Solaris.

El ratio precio-beneficio (PER) de Solaris sobre la base de los resultados estimados para 2018 se sitúa por debajo del ratio de CAF a cierre de 2017. El PER actual de CAF es de 19,8 veces y en el año siguiente llegará a las 15,6 veces según las estimaciones de Bloomberg.

CAF apunta en una nota de prensa remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que esta operación ayudará a la obtención de grandes sinergias entre ambas empresas. La decisión de CAF, en línea con el Plan Estratégico 2017-2020, "le dotará además de una mayor capacidad tecnológica para ofertar soluciones integrales de transporte a un más amplio grupo de clientes", apuntan.

La operación, que contempla la adquisición de la totalidad de las acciones de Solaris, será financiada mayoritariamente con deuda adicional de CAF. Además, para su materialización final, deberá obtener las aprobaciones de las autoridades de competencia en Polonia y Alemania, previstas para septiembre de 2018.