Bush, reconoció hoy que la economía del país se ha ralentizado, pero aseguró que las medidas fiscales que su Gobierno ha aprobado supondrán pronto un estímulo. Entre esas medidas se encuentra la entrega de cantidades de dinero por valor de hasta 1.200 dólares por matrimonio y 300 por cada menor dependiente a cerca de 130 millones de familias.
En una declaración desde la Rosaleda de la Casa Blanca, antes de partir hacia Connecticut para participar en un acto de recaudación de fondos, Bush aseguró que "ese dinero ayudará a los estadounidenses a contrarrestar los efectos de la subida de la gasolina y los alimentos, y también dará un impulso a nuestra economía para ayudarnos a salir de esta ralentización". El dinero comenzará a entregarse a partir de la semana próxima, explicó el presidente estadounidense. "Es evidente que nuestra economía se encuentra en un periodo lento. Afortunadamente, hemos reconocido las señales pronto y hemos tomado medidas", declaró. Aunque el Gobierno de EEUU lo niega, la mayoría de los analistas consideran que la economía del país ha entrado en recesión, arrastrada por la crisis en los mercados inmobiliario y crediticio. En el último trimestre de 2007, la economía creció tan sólo un 0,6%. El desempleo se encuentra en el 5,1%, el nivel más alto desde septiembre de 2005, después de que en el primer trimestre de este año se perdieran cerca de 250.000 empleos.