Las empresas constructoras siguen soñando con volver a aquellos maravillosos años en los que el ladrillo se vendía a precio de lingote de oro, y es que estas compañías que llenaron sus bolsillos gracias a este material arcilloso ahora han visto como desaparece la moda del andamio, las grúas  y las hormigoneras. FCC y ACS se llevan hoy el tirón de orejas.
¿La solución? realizar una construcción diferente y unirse a la diversificación, agarrándose de la mano de la energía, la gestión de tráfico o las infraestructuras.

Así lo sufren en sus carnes la compañía ACSque se ve salpicada de tal manera que Goldman Sachs ha recortado su precio objetivo desde los 46,3 euros hasta los 43,6 euros. Las acciones del grupo constructor y de servicios han subido un 0,64 % hasta los 35,08 euros. Pero ACS no se queda sola ante el peligro, Goldman Sachs también baja su recomendación sobreFCCdesde neutral a vender ya que los títulos de FCC ganaron un 2,65% hasta los 27,15 euros.
Y del pico y la pala a la aguja y el dedal, la gran empresa textil española, Inditextambién sufre en sus carnes hoy unas bajas recomendaciones, los analistas de la firma japonesa han revisado a la baja su observación sobre los títulos, pasando de “neutral” hasta “reducir”.